Proyecto “C.R.A.C.”

   En los últimos años hay consenso en que las comunidades educativas además de conocimientos, deben proporcionar a sus alumnos las oportunidades necesarias para aprender los roles y las responsabilidades que se les exigirán en la vida adulta. Y cada día apreciamos en las sociedades democráticas,  que tan importante como la formación en saberes académicos, lo está siendo el desarrollo de capacidades y destrezas personales, necesarias para enfrentarse con éxito a los conflictos y problemas de convivencia que surgen a diario en el entorno de los colectivos humanos.

   A través del Proyecto “Colaboración – Reflexión – Autonomía - Compromiso”, que en adelante denominaremos con la sigla “C.R.A.C.”, tratamos de aportar claves que favorezcan el autocontrol y el respeto al otro como máximas del individuo en sociedad. Es un sistema de ayuda entre iguales y de mediación entre pares que aboga por una implicación directa en la solución de los conflictos por parte del alumnado involucrado en los mismos. Los alumnos han de asumir responsabilidades en la toma de decisiones sobre sus dilemas y conflictos personales, y así ejercitarán la disciplina y el respeto que la Institución propugna.

   Se trata de desarrollar estrategias paralelas a los métodos tradicionales de resolución de conflictos, a la vez que dar mayor responsabilidad y participación a los alumnos en la convivencia. Nos basamos en fomentar el proceso natural de responsabilidad hacia otros, en desarrollar la empatía y el apoyo emocional que los chicos y chicas muestran espontáneamente en sus interacciones cotidianas. Es una propuesta multidimensional, que incluye actividades de grupo-clase en intervenciones individuales.  Se introduce el papel de alumno ayudante dentro del aula, a quien se le adjudican tareas específicas en el desarrollo día a día, para lo que deberán recibir una formación especial.

   Lo que impulsa este proyecto innovador, es una filosofía de diálogo y negociación de conflictos. Exige una planificación cuidadosa y la participación de un amplio sector de la comunidad educativa.  Este nuevo modelo no pretende sustituir las formas tradicionales de solventar los problemas dentro de la Institución, sino introducir una filosofía que guíe hacia decisiones  negociadas y que cree un clima emocional que apunte a soluciones empáticas, asumidas por los miembros de la comunidad implicados.

Objetivos para alumnos:

Impulsar la filosofía del diálogo y la negociación.

Proporcionar las oportunidades necesarias para aprender los roles y las responsabilidades que se les exigirán en la vida adulta.

Aportar claves para favorecer el autocontrol y el respeto al otro.

Desarrollar servicios paralelos a los métodos tradicionales de resolución de conflictos.

Favorecer la madurez: Intelectual, Emocional y Social.

Que aprendan a autoevaluarse.

Objetivos para docentes:

Mejorar el autoconocimiento, la comunicación y el diálogo con los alumnos.

Promover la aceptación de la diversidad.

Incentivar la Autoevaluación y la Creatividad.